EFÍMERO

La inquietud se evapora y alcanzo la calma acompañada de una sombra que la convierte en fugaz.
Mi vista se nubla y soy incapaz de mirar hacia el futuro.
Planificar me produce ansiedad hasta que al fin se difuminan las molestias y vuelvo a abrir los ojos con ganas de contemplar, admirar y descubrir mis posibilidades mientras avanzo.
Mis contradicciones perecen en unos minutos y aparece la claridad en la que me adentro para ir vislumbrando opciones que se convierten en soluciones más o menos estables.
El miedo me paraliza, me fastidia, me enoja y me incomoda hasta convertirse en una ira suave y productiva que me empuja a envolverme en un manto de fortaleza.
Sigo caminando más lentamente que mis relojes que se empeñan siempre en impacientarme.
Me olvido de ellos y paseo mientras retoco mi conducta para sacar brillo a los días y conseguir que la felicidad no sea efímera y que persista en la realidad como lo hace en el recuerdo.
Llegan momentos de delirio creativo, de colorido, segundos musicales que barnizan mi vida.
Disfruto, saboreo e incluso devoro los instantes felices, consciente una vez más, de que serán breves pero abundantes mientras valoro la complejidad de estos días de vaivenes en que olvidé el aburrimiento.
Foto de Gilda Mora
LOS OJOS DE LOS DEMÁS, NUESTRAS PRISIONES; SUS PENSAMIENTOS, NUESTRAS JAULAS (Virginia Woolf)
Blue Moon dijo
lo bello es efímero, como las rosas
4 Enero 2006 | 10:09 AM