APRENDO

Dedico este instante a aprender.
Conozco la altura de cada escalón, el tamaño de mis pies, mi resistencia...
Extiendo un líquido pegajoso que evitará que resbale y detengo mi reloj para disponer esta vez de un tiempo infinito.
Ayer subí la escalera varias veces y en la cima solo encontré al astuto cansancio, sonriente tras arrojar a la satisfacción de un empujón.
Bajé corriendo en su ayuda y tras examinar tal cúmulo de intentos me percaté de que todavía no había hecho nada.
Decidí echarme la siesta y la satisfacción vino sin que yo la llamase para apoyarse en mi almohada.
Hoy aprendo que cada escalón esconde un arsenal de propuestas.
Sé que lejos solo hay ausencia.
Poso mis pies procurando descargar mi peso en todos los puntos por igual.
En la zona de mis dedos siento cosquillas y sueño con la arena de la playa.
Decido que todos mis sueños se hagan realidad.
Aprovecho para tomar un puñado de arena y observar como se escapa entre mis dedos.
Dejo que un baño de sol me cubra.
Te invento dibujándote en el suelo.
Hoy aprendo, para siempre, que con otra mirada todo se encuentra en el primer escalón.
Imagen de Maribel Mesa
!--[if>!--[if>!--[if>![endif]-->![endif]-->![endif]-->
NO HAY BARRERA, CERRADURA, NI CERROJO QUE PUEDAS IMPONER A LA LIBERTAD DE MI MENTE (Virginia Woolf)

operadoor dijo
comienza a causar un poco de vértigo ver hacia atrás los escalones avanzados, y hacia adelante, aquellos por subir
un abrazo grnde
15 Mayo 2009 | 04:36 PM